Centralizar lo complejo: reorganización de hospitales



Todos los hospitales quieren crecer, hacer lo mismo que los grandes, imitar el comportamiento de los que destacan, y las consecuencias son diversas y peligrosas como que existan  hospitales pequeños que ofrecen servicios complejos (pero con baja actividad, lo que impide garantizar una atención de calidad en determinados procesos complejos), o centros que apenas pueden garantizar la asistencia mínima para mantener la formación especializada MIR en determinadas especialidades.


El dimensionamiento de los servicios hospitalarios debería ir asociado a la complejidad de la patología atendida, pero en España no ocurre así. ¿Deberían agruparse los servicios de referencia y no competir entre hospitales por atender las patologías más complejas? La queja de los profesionales es que todos tienen el derecho a atender a esos pacientes “difíciles” o “de caso clínico”, y no sólo los de los hospitales grandes.

En Cataluña llevan unos meses planteando este tipo de medidas con los llamados RAT (Reordenación Asistencial Territorial). Un ejemplo es la cirugía vascular, que se realiza en 22 hospitales catalanes, y que se va a centralizar en 10 hospitales (para las intervenciones más graves) o el recambio de prótesis traumatológicas que también va a limitarse a 10 centros. Tal y como plantean en el documento base, su objetivo es reducir la duplicidad y adecuar la oferta a la demanda, consiguiendo además un volumen mínimo de casos que garanticen una asistencia de calidad en los centros. Para ello, es imprescindible promover iniciativas de teleasistencia para mejorar el diagnóstico o asistencia urgente de determinadas patologías, como el teleictus.

Otro gran ejemplo son los partos, y las medidas en este caso se centran en unir los servicios de hospitales muy cercanos, principalmente si uno de los centros no llega a un número mínimo de partos por día (hay varios hospitales catalanes con menos de un parto al día, y tiene otros centros próximos que pueden asumir dicha actividad). 


Finalmente, el último melón lo ha abierto la Organización Nacional de Trasplantes al establecer una actividad mínima para cada tipo de trasplante y señalar con el dedo los centros que no cumplen dicho mínimo (imprescindible para ofrecer un mínimo de calidad). Los medios de comunicación ya están publicando la noticia: “Sanidad estima que sobra la unidad de trasplantes cardiacos del Servet” o “Sanidad cree que sobran 4 de las 18 unidades de trasplante cardiaco actuales“. 

La puesta en marcha de estas iniciativas requiere que los servicios hospitalarios para patología compleja sean multihospital. De esta forma, la atención se concentra en un sólo hospital (el que tenga mejores recursos y servicios de apoyo) pero son los profesionales de varios hospitales los que realizan dicha atención. Para ello, es necesario modificar la normativa de recursos humanos y así evitar la asignación única y exclusiva de un profesional a un centro sanitario. Dicha movilidad, acompañada de una adecuada formación y una coordinación de la actividad a realizar, permitiría agrupar la actividad y facilitar el trabajo del profesional.

Sin embargo, un proyecto de esta envergadura, que pretende transformar la oferta asistencial de un servicio de salud completo, requiere de una información clara y completa al proveedor, a los profesionales y al ciudadano. No es lo mismo la percepción social de “cierran los quirófanos de traumatología en mi hospital” a “van a atenderme mejor en otro hospital“, y eso se consigue con cercanía, transparencia y no escatimando en recursos, tanto en atención primaria como en la atención y el transporte urgente.

1 comentario en “Centralizar lo complejo: reorganización de hospitales”

  1. Todo eso me parece perfecto; pero yo tengo que tirar pa' lo mío… ¿Estas reducciones minarán la formación MIR de los hospitales que van a "perder" esas funciones? En contrapartida, ¿se permitirán más rotaciones externas para suplir esa parte de formación que se va a perder? Ahora mismo, es muy complicado que te dejen hacer rotaciones externas porque los hospitales pierden mano de obra durante el tiempo que estamos fuera. Como siempre, se mira por el hospital y no por la fomación, a pesar de lo mucho que se dice que un residente no está para sustituir a la plantilla de adjuntos de cada servicio.

    Estoy de acuerdo en que se tomen medidas en función de los datos; pero éstas tienen que analizarse muy bien porque pueden repercutir negativamente a quienes no lo merecen…

    Un abrazo.

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